Instrucciones para sobrevivir a las melodías navideñas
escrito por Marta el Friday, 24 de December del 2010 1 ComentarioEn un periodo donde nuestros oídos sufren el bombardeo diario de música festiva, Marta, nuestra redactora en prueba, nos aconseja como combatirla con un poco de vitamina indie.
Esta semana, en los que el ambiente está contaminado por melodías de campanillas y buenas intenciones, nos dedicamos a escuchar en cuerpo y alma a la estupenda banda de Brooklyn The National. Nada que ver con el insípido mundo del dingdong navideño.
Su High Violet lo encontramos entre los 75 mejores álbumes de 2010 y damos fe de ello. Temas como Terrible Love, Anyone’s Ghost o target=“_blank”>Bloodbuzz Ohio, nos han dejado literalmente a sus pies.
Matt Berninger está por encima del bien y del mal y nos atrapa sin remedio. Con cada uno de sus temas construyen un universo sugerente y elegante, como recién salido de una sesión de psicoanálisis para melómanos.
Si el universo entero se confabula para que nos topemos una y otra vez con una banda o un tema, no nos quedará otro remedio que rendirnos y darle una oportunidad. Que no está la vida como para ir desoyendo los consejos del destino. En este período navideño, nos ha pasado algo así con Eels (nombre por el que se conoce a Mark Oliver Everett). Sí, ese misterioso genio creativo, como dirían algunos pedantes hartos de buscar adjetivos para describirlo.
Apareció sobre nuestro escritorio su último superventas: un libro autobiográfico rozando la categoría de autoayuda (Cosas que los nietos deberían saber) y, unos días después, su Tomorrow Morning (un grupo de canciones que podrían funcionar de banda sonora del libro, aunque el prologuista sugiere otra: Blinking Lights and Other Revelations). Del libro nos quedamos con el hilarante capítulo “Las chicas que me gustan están locas” donde reconoce sin tapujos su debilidad por las desquiciadas: “Si la chica tenía pinta de haberse escapado del frenopático local, ahí estaba yo”. Un libro curioso y un álbum igual de interesante para hacer frente a lo anodiono de Esta noche es nochebuena, Adeste fideles o A Belén pastores.
Y para finalizar la terapia contra la viscosidad musical de estas fiestas, os recetamos un par de álbumes indicados para la producción de ondas alfa de nuestros cerebros. En una primera toma nos vamos a deleitar con el Gone For Good de My Jerusalem. Recomendamos empezar con el sublime Sweet Chariot (benditos gorgoritos de Jeff Klein) para continuar con el Valley of Casualties que nos dejará exhaustos y con ese buen sabor en la boca que nos obligará a ir tarareándolo una y otra vez hasta la siguiente toma.
Ya por la tarde, y para mantener el estado de gracia, apuntaos un buen principio activo: el The Courage of Others de Midlake (banda de la que procede Evan Jacobs, el guitarrista de My Jerusalem). Podemos empezar con el metafísico Acts of man, aunque mejor lo dejamos a vuestro propio criterio, atendiendo al estado de ánimo que os invada en ese momento (vaale, aceptamos el tono “algo” depresivo de esta banda, quizá contraindicado con personalidades hiperactivas, si bien no se han descrito importantes efectos secundarios). En caso de intoxicación ¡disfrutad de ella!




muy buen post Marta empezo muy bien pero vamos a estar atentos