Estrella Levante SOS 4.8: un pequeño gran festival
escrito por Miriam el Thursday, 06 de May del 2010 1 Comentario
“Estamos con las últimas actuaciones de la gira y el público español siempre es increíble, así que ha sido muy divertido para nosotros estar aquí”. Es lo que ha dicho Alex Kapranos a NME en referencia al Festival Estrella Levante SOS 4.8, por el que pasaron el sábado pasado. Y no creo que mientan, los que tuvimos la suerte de verles lo comprobamos: estaban felices de la vida y hasta nos obsequiaron con algunas palabras en español.
“El ambiente fue parecido al de Benicassim, donde estuvimos hace 4 o 5 años”. El frontman de Franz Ferdinand habla en concreto del mítico FIB 2006 donde se juntaron con The Strokes, Depeche Mode, Pixies, Morrisey, Placebo, Babyshambles, Editors, Scissor Sisters… y una larga lista de nombres que, desgraciadamente, será muy difícil volver a ver reunidos en un solo cartel. Doy fe de que el ambiente era parecido, sólo que en esta ocasión, afortunadamente, había muchos menos ingleses borrachos. No sé si las 35.000 personas que llenaron el Recinto Ferial La Fica de Murcia pasaron por el concierto, pero lo cierto es que estaba de bote en bote. El público, entregadísimo a los magnéticos contoneos de Kapranos y a su portentosa voz, no tuvo tregua alguna. Y es que, no importa en cuantos conciertos suyos hayas estado: cuando los escoceses se suben al escenario, es imposible dejar de moverse. Sin altibajos, el espectáculo se mantuvo de principio a fin en el mismo frenético ritmo a base de adictivos hits. Impresionante.
Pero no sólo deslumbró el cabeza de cartel. Contábamos con unos cuantos grupos más que no se quedaron atrás. Empezando por The Sunday Drivers, que tuvieron el duro papel de salir a calentar a un público que apenas llegaba al recinto. Cumplieron su objetivo con creces ofreciendo uno de los mejores conciertos del festival, a plena luz del día. Tras ellos y también en el escenario principal, llegaban los eléctricos The Horrors, con su sonido punk-rock, que prepararon a la audiencia para uno de los grupos españoles más esperados del fetival: Los Planetas.
Los granadinos empezaron, como era de esperar, con la instrumental “La llave de Oro”, que también abre su octavo disco de estudio, “Una Ópera Egipcia”. Las opiniones de la prensa, divididas. Para mí, que lo vi de cerca entre la enfervorizada masa, fue un gran espectáculo. Asumiendo las limitaciones del grupo en directo, Jota hizo un buen trabajo vocal, se le escuchaba con claridad y, aún es más, hasta se le entendía (la mayoría de las veces). Quizá es que soy de buen conformar, pero para mí esto ya es un punto a favor. En cuanto al resto, es cierto que la cosa se quedó corta.
La escasa hora que duró el concierto dio pocos himnos, si bien destacaron los siempre efectivos “Santos que yo te pinté” y “Pesadilla en el parque de atracciones”. También a destacar el esperado momento en que La Bien Querida salió a cantar a dúo “No sé cómo te atreves”. Nos faltó, sin embargo, “La veleta”, pero es cierto que no había tiempo para todo.
Más grupos de la noche: Hot Chip, que sonó ya de madrugada. El grupo británico presentaba en primicia su nuevo disco, “One life stand”, en un concierto con unos cuantos temas muy bailables. No puedo decir mucho más, puesto que me encontraba en el otro escenario, donde estuvieron Delorean dando guerra con su electrónico “Subiza”, un disco que sacaron hace poquito. Terminamos con DJ Amable; qué decir que no sepáis. Buenas mezclas que hicieron revivir a los muertos (que ya los había a esas horas).
Fue una noche completa, si bien me dio cierta pena no haber pasado por el escenario de Mondosonoro, donde tocaban La Bien Querida, Anni B Sweet y Tindersticks. Nos tendremos que consolar con este vídeo mini-resumen de lo allí acontecido…
El sábado llegó con la consecuente resaca festivalera y las ganas de ver sobre todo a Madness y Love of Lesbian. Problema: tocaban casi a la misma hora. Al final los ingleses empezaron más tarde, por culpa de la lluvia (cuatro gotas, vaya, pero consiguieron retrasar el cartel del escenario principal) así que pudimos escucharles un poco, tras la brillante y divertidísima (¡pero muy corta!) actuación de Love of Lesbian.
Respecto a estos últimos, un rápido repaso a su último disco, “1999″, y unas (pocas) canciones de los anteriores. A penas se podía parar entre la masa que aglutinaron (algo admirable, sobre todo teniendo en cuenta su competencia), pero los fans de los catalanes resistimos gracias al buen hacer del grupo, que dio uno de los mejores conciertos del festival. Gran sonido, estupenda voz y temas ligeramente cambiados a la sazón del directo. Para rematar la faena, como showman que son, hicieron un playback de “Algunas plantas”, vestidos de “amante guisante” en una graciosísima coreografía. Desde mi posición era imposible grabar nada, pero ya hay vídeos en youtube.
En cuanto a Madness, que los dejábamos atrás, hicieron bailar a los presentes con sus éxitos de ayer y siempre, como “It must bel ove” o “Our House”, con los que terminaron el concierto. Extraordinaria la energía que irradian en directo.
Más grupos de la noche: Mystery Jets, que se saldaron con un buen repertorio indie-pop, que personalmente me sorprendió para bien. Dorian, al que creo que la inmensa mayoría fue a ver por ese único bombazo suyo “A cualquier otra parte”, no sonó mal y sobre todo hizo bailar a los presentes, si bien el resto de sus temas tampoco son una obra maestra.
Terminamos con las propuestas más electrónicas, de la mano de Orbital, Fatboy Slim y Chris Cunningham (este último con un aporte que parecía salido del mismísimo infierno). Para mí fueron excesivas las tres. Si tengo que elegir, quizá me quedaría con Orbital, ya que lo de Fatboy Slim fue de chiste (no entiendo cómo no solucionaron lo del sonido, que me recordó a mi primer radiocassette, de esos de doble pletina).
Quedaron en el tintero Nada Surf, The Magic Numbers y We Are Standard, qué lástima. De refilón escuché a L.A., a los que no conocía pero me dieron ganas de conocer. Lo peor de la noche fue la falta de opciones a una determinada hora… La cosa pintaba así: electro… o electro. Así que, pensando en eso que decía mi madre sobre las lentejas, decidí volver prudentemente a casa.
En cuanto al resto, mucha gente pero sin grandes aglomeraciones, sin largas esperas en la entrada, en las barras o en los baños (no así en los puestos de comida). Como contrapartida, bebida algo cara (de alguna forma tienen que compensar los 40 euros de la entrada), pero pagable. Y una red telefónica que iba y venía. Buen ambiente en general y, sobre todo, buena organización.
Hay quienes dicen que el festival ha perdido el carácter “familiar” de las dos ediciones pasadas, pero si con ello se van consiguiendo mejoras, tampoco lo veo muy negativo. En la prensa ya están hablando de la confirmación definitiva del SOS 4.8 como evento musical, cultural y primaveral. Estoy completamente de acuerdo. E impaciente por ver con qué nos sorprenden el año que viene.
Para más información, visita la web oficial del festival.










Espectacularrrr!!