Bandas fugaces: The Stone Roses
escrito por Jorge el Thursday, 15 de September del 2011 0 ComentariosSi hay una banda que se ganó la etiqueta de “grupo de culto” en tan poco tiempo y con tan pocas canciones, esa es sin duda The Stone Roses. Retrocedemos en el tiempo más de 20 años, y nos situamos en 1984. Ahí comienza la andadura de este grupo de Manchester, que si bien es cierto estuvo en activo casi una década, tan solo publicó dos trabajos. El primero de ellos, pilar existencial de lo que sería pocos años después el Brit-pop.
Ian Brown, John Squire, Gary “Mani” Mounfiel y Alan “Reni” Wren fueron los 4 miembros de la banda, 4 músicos de alta calidad, que consiguieron crear el sonido perfecto que faltaba en aquella época. Tomando como referencias artísticas a grupos clásicos como Beatles, Rolling Stones, Byrds, también continuaron la línea musical indie de los 80 y crearon un sonido propio, único.

En 1989, se publica The Stone Roses su primer trabajo y uno de los mejores discos de la historia, necesario en cualquier buena colección de música. 11 canciones que marcaron un nuevo camino musical. El grupo ya empezaba a estar en boca de todos, gracias a numerosos conciertos y algunos singles publicados que precederían al éxito rotundo. Canciones como “I Wanna Be Adored” “Waterfall” y “She Bangs the Drums” se convirtieron en clásicos instantáneos. De hecho, se llegó a decir de ellos que serían más famosos que The Beatles y Madonna juntos.
Pero no todo se reducía a crear buenas canciones pop, The Stone Roses se atrevieron con todo, creando ritmos bailables como “Fools Gold” o grandes desarrollos psicodélicos como en la grandiosa “One love”. Su éxito era tremendo y todos querían sacar beneficio del asunto.
Así, la discográfica FM/Revolver records reeditó el antiguo EP Sally Cinnamon, lo que enfadó profundamente a la banda, que atacó la sede de la discográfica con botes de pintura, acabando todo en denuncias y juicios. A su vez, la banda firmaba un contrato de 6 discos con Geffen Records, que también acabó en denuncia por parte de su anterior sello. Entre juicio y juicio, el tiempo iba pasando y el segundo disco de la banda no veía la luz.

Se tuvo que esperar cinco años más, hasta 1994 para que se publicara su segundo disco Second Coming, mostrando un sonido más serio, óscuro y pesado con mayor presencia de guitarras. Sin ser un mal disco, pero con el listón altísimo, las críticas de profesionales y fans no acompañaron, al ser un disco mucho más espeso y disperso. Si le sumamos los 5 años de espera y el nacimiento de nuevos grupos que en parte les imitaban en sonido (hay riffs de guitarra del disco de debut de Blur idénticos a los del debut de The Stone Roses, melodías de Oasis o de The Charlatans…) el fin de la banda se aceraba.
Las discusiones entre Squirre y Brown eran cada vez más frecuentes y terminaron con la salida del grupo del primero, para poco después, tras dos nefastas actuaciones en los festivales de Reading y Benicasim, anunciarse la separación del grupo en 1996. Así, se puso punto y final a uno de las más grandes promesas de la historia de la música.
Ian Brown ha continuado su carrera en solitario con la colaboración de Mani, y John Squirre fundó The Seahorses, con los que ha publicado algunos trabajos, además de dedicarse al arte.
Triste final para un grupo que parecía que iba a comerse el mundo. Como siempre, al final de estas historias, lo que perdura es la música, las canciones y hoy más que nunca, el sonido de The Stone Roses sigue tan vivo, como en aquellos años 80.









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